La acción climática multiplica beneficios
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Cada dólar o euro invertido en la lucha conjunta contra el cambio climático y la contaminación atmosférica puede generar alrededor de 15 dólares o euros en beneficios económicos.
Esta cifra es superior a la que se obtendría al abordar el clima y la contaminación atmosférica por separado, e incluye tanto beneficios económicos de mercado como no de mercado.
Así se recoge en el informe ‘Activos ocultos: el argumento económico y sanitario a favor de las acciones climáticas y de aire limpio’, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y la Coalición Clima y Aire Limpio (CCAC por sus siglas en inglés), y difundido este lunes coincidiendo con el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul.
Se trata de la primera evaluación económica global integral de la acción integrada contra el clima y la contaminación atmosférica.
“Durante demasiado tiempo, hemos tratado la acción climática como un coste que gestionar y la contaminación atmosférica como la desafortunada consecuencia del desarrollo”, apuntó Inger Andersen, directora general del Pnuma.
Andersen añadió: “Este informe demuestra lo contrario: el aire limpio es un motor clave del desarrollo, la salud, la seguridad alimentaria y energética, y la estabilidad climática; un activo en el que debemos invertir”.
A este respecto, apuntó que “ya existen soluciones probadas”. “Lo que nos falta es el liderazgo decisivo de los gobiernos, las instituciones financieras y las empresas para implementarlas con la rapidez y la coordinación que exige esta crisis”, indicó.
VALOR ECONÓMICO
Los beneficios económicos anuales de implementar las 25 medidas identificadas en el informe equivaldrían a un 2,8% del PIB mundial en 2035; un 4,5% del PIB mundial en 2050, y un 11,4% del PIB mundial en 2100.
En comparación, en 2022 se destinó un 2,18% del PIB mundial a subsidios explícitos a los combustibles fósiles y en 2023, un 9,3% a la atención médica.
Cada año de demora en la acción supondría la pérdida de más de 1,5 billones de dólares anuales (un 0,5% del PIB) en beneficios combinados, tanto de mercado como no de mercado. Incluso excluyendo los beneficios sociales no de mercado, las medidas generan un retorno de cuatro dólares por cada dólar invertido.
“Una relación beneficio-coste de 15 a 1 atraería capital instantáneamente en casi cualquier otro sector. La única razón por la que aún no se ha aplicado a la acción integrada contra el clima y la contaminación del aire es que los beneficios se distribuyen entre los sistemas de salud, la productividad y la prevención del daño climático, en lugar de reflejarse en un único balance”, sentenció Elliott Harris, copresidente del informe.
Harris subrayó: “Cada año de retraso le cuesta al mundo más de 1,5 billones de dólares en beneficios que no recuperaremos. Los ministerios de finanzas y los inversores que mantienen el clima y la calidad del aire en partidas presupuestarias separadas están dejando escapar billones de dólares”.
COSTE HUMANO
El retorno de 15 dólares incluye beneficios de mercado cuantificables -como un menor gasto en atención médica, una mayor productividad laboral y la prevención de daños físicos- y el valor monetario de una menor mortalidad prematura y una vida más saludable.
En 2025, la exposición a la contaminación del aire exterior de origen humano (partículas PM2.5 y ozono) se relacionó con 6,4 millones de muertes prematuras en todo el mundo. La contaminación del aire en los hogares se relacionó con otros dos millones de muertes prematuras, incluyendo alrededor de 300.000 niños.
A diferencia de evaluaciones anteriores, el informe considera los efectos económicos de las enfermedades relacionadas con la contaminación del aire, incluyendo la presión sobre los servicios de salud, las pérdidas de productividad y el deterioro del bienestar.
En 2025, la contaminación del aire exterior contribuyó a 5,5 millones de nuevos casos de asma infantil, dos millones de nuevos casos de demencia y varios millones de casos de infarto, enfermedad pulmonar, diabetes, accidente cerebrovascular y cáncer de pulmón.
VEINTICINCO MEDIDAS
El conjunto de medidas examinado en el informe abarca seis sectores: energía y sistemas de combustibles fósiles, industria, transporte, agricultura y sistemas alimentarios, calefacción y cocción residencial, y gestión de residuos.
Combina medidas de descarbonización a largo plazo con medidas dirigidas a contaminantes altamente contaminantes como el metano, el carbono negro y los hidrofluorocarbonos (HFC).
Algunas medidas se refieren a energía renovable y eficiencia energética, el aumento de soluciones limpias para cocinar y calentar, normas más estrictas sobre emisiones y eficiencia vehicular, inspección y mantenimiento, vehículos eléctricos y combustibles para el transporte marítimo con bajo contenido de azufre, y recuperación de gas asociado para eliminar la venteo y la quema rutinarias.
Reducir las fugas de petróleo y gas, gestión del ganado y el estiércol, un uso más eficiente de fertilizantes, mejora del cultivo de arroz y alternativas a la quema de residuos agrícolas, mejor gestión de residuos sólidos y aguas residuales, y la reducción gradual de los HFC también figuran entre las medidas propuestas.
Para 2050, la plena implementación de las 25 medidas podría prevenir acumulativamente 277 millones de muertes prematuras relacionadas con la contaminación del aire, incluyendo 192 millones solo por contaminación del aire ambiente, y cientos de millones de casos de enfermedades crónicas.
Muchas de estas medidas generan beneficios económicos y para la salud pública en un solo mandato gubernamental.
MEJORAS
En comparación con el escenario base del informe, la implementación inmediata de las medidas reduciría a la mitad las emisiones globales de dióxido de carbono para 2050, disminuiría las emisiones de metano en un 60% y recortaría los principales contaminantes atmosféricos incluidos el carbono negro, el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno- en un 70%.
Las medidas evitarían un calentamiento global de 0,34 grados para 2050 y de 1,4 grados para 2100. Dado que la temperatura de la tierra aumenta más rápido que el promedio mundial, el calentamiento evitado en la mayoría de las regiones sería mayor, alcanzando un estimado de 1,5 a 2 grados para 2100.
A finales de siglo, las emisiones de dióxido de carbono en este escenario serían netamente negativas, mientras que los principales contaminantes atmosféricos se reducirían hasta en un 85%.
“Este informe proporciona la evidencia más rigurosa hasta la fecha de que tratar el cambio climático y la contaminación del aire como problemas separados nos lleva a subestimar los beneficios de abordarlos. Al modelarlos conjuntamente, los beneficios fueron mayores que los que cada uno podría mostrar por separado, porque las mismas fuentes, sectores y políticas suelen impulsar ambos”, según Simon Dietz, profesor de Política Ambiental de la London School of Economics (Reino Unido).
Redacción · Servimedia
Fotografía · Getty Images



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