Caracol zurdo busca pareja: el caso de Ned
- Ismael Arranz
- 29 ago
- 2 Min. de lectura
Nueva Zelanda lanza una iniciativa ambiental única: encontrar pareja a un caracol zurdo, un espécimen extremadamente raro cuyo futuro depende de hallar a otro molusco con la misma característica genética.
Un grupo de ambientalistas en Nueva Zelanda ha iniciado una campaña para ayudar a “Ned”, un caracol zurdo descubierto recientemente en la región de Wairarapa, a encontrar pareja. Este peculiar caracol, bautizado en honor a Ned Flanders de Los Simpsons, tiene la concha y los órganos reproductivos invertidos, una condición que solo afecta a 1 de cada 40.000 caracoles.
¿Por qué los caracoles zurdos no encuentran pareja fácilmente?
El problema de los caracoles zurdos radica en la orientación invertida de su concha. Esto provoca que sus órganos genitales no coincidan con los de los caracoles diestros, lo que hace imposible la reproducción entre ambos. Por ello, Ned solo podrá aparearse si se localiza a otro caracol zurdo, algo extremadamente poco común en la naturaleza.

La iniciativa para encontrar a la pareja de Ned
La revista New Zealand Geographic habilitó un correo electrónico para que los ciudadanos envíen fotos y reportes de caracoles zurdos hallados en jardines y cultivos. La editora de la publicación, Catherine Woulfe, explicó que la campaña busca no solo salvar a Ned, sino también conectar a la gente con la biodiversidad y las curiosidades de la reproducción animal.
“Estás a punto de hacer muy feliz a un caracol solitario. Si 40.000 personas leen esta campaña, lo más probable es que los sueños de Ned se hagan realidad”, señaló la revista.
Antecedentes: el caso de Jeremy, el caracol zurdo británico
No es la primera vez que un caracol zurdo capta la atención internacional. En 2016, el genetista británico Angus Davison lideró una campaña para ayudar a Jeremy, otro caracol zurdo, a encontrar pareja. Aunque la tarea fue complicada, Jeremy finalmente logró reproducirse.
Una oportunidad única para la biodiversidad
Por ahora, Ned continúa bajo el cuidado de la ilustradora Giselle Clarkson, quien lo descubrió en su jardín y le construyó un pequeño hábitat. La esperanza de los ambientalistas es que los neozelandeses se animen a participar en la búsqueda y logren encontrar a otro caracol zurdo que permita preservar esta rareza genética.
Redacción (Agencias)



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