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Objetivo 2035: reducir a la mitad los combustibles fósiles

  • hace 22 horas
  • 3 min de lectura

El empleo mundial de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) debe reducirse a la mitad para 2035 y eliminarse como muy tarde para 2070 para mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados antes de finales de siglo respecto a los niveles preindustriales y evitar el “fuego climático”.


Así se recoge en un nuevo informe de Climate Analytics, publicado este martes coincidiendo con las Reuniones Climáticas de Junio de la ONU, que se celebran hasta este jueves en Bonn (Alemania) como aperitivo de la COP31, que tendrá lugar el próximo noviembre en Antalya (Turquía).


El análisis se dio a conocer tras la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, celebrada el pasado abril en Santa Marta (Colombia) y donde una coalición de 59 países se unió para trabajar en que otro mundo es posible sin petróleo, gas y carbón.


Centrado en los resultados de 15 países, Climate Analytics ofrece una visión inicial de lo que las hojas de ruta deben mostrar para alinearse con la ciencia más reciente y minimizar la magnitud y duración del sobrepaso más allá del límite de 1,5 grados, recogido en el Acuerdo de París.


"Los combustibles fósiles siguen echando petróleo sobre el fuego climático. Nuestro análisis es claro: necesitamos reducir drásticamente el consumo de combustibles fósiles esta década, reducirlo a la mitad para 2035 y reducirlo a cero real para 2070", según Neil Grant, experto de Climate Analytics.


Máxima ambición


El informe se basa en el escenario de ‘máxima ambición posible’ del Instituto de Análisis Climático y Investigación del Impacto Climático de Potsdam, que muestra que la producción y el uso de combustibles fósiles alcanzarán su máximo en 2025, caerán un 20% para 2030, bajarán un 50% para 2035 y alcanzarán el cero global para 2070.


El carbón, el gas y el petróleo estarán prácticamente eliminados a nivel global para 2050, 2060 y 2070, respectivamente. Un recorte del 20% en los combustibles fósiles para 2030 requeriría que la producción y el consumo cayeran entre un 4% y un 5% anual a partir de ahora.


El informe constata que la demanda de petróleo y gas disminuye lo suficientemente rápido en una transición alineada con el Acuerdo de París como para evitar la necesidad de nuevos yacimientos de petróleo y gas.


"Los nuevos yacimientos de petróleo y gas son incompatibles con cualquier transición creíble alejándose de los combustibles fósiles. El consumo de gas debe reducirse rápidamente a corto plazo hasta la mitad de los niveles de 2023 para 2035. Y, sin embargo, los gobiernos y las empresas de combustibles fósiles siguen invirtiendo miles de millones en la expansión de la producción, especialmente de gas fósil. Esta es una vía rápida hacia el caos climático", según Bill Hare, CEO de Climate Analytics.


Hare añadió: "Si ralentizamos la eliminación, nos quedan dos opciones peligrosas: depender aún más de tecnologías de eliminación y captura de carbono limitadas e inciertas, o aceptar niveles más altos de sobrecarga térmica y daños climáticos. La vía más segura es una eliminación rápida y planificada de los combustibles fósiles, impulsada por una electrificación limpia”.


Electrificación


La electrificación es un factor central que facilita la transición energética. El informe muestra que la electricidad limpia puede sustituir a los combustibles fósiles en el sector eléctrico, transporte, edificios e industria, convirtiéndose en la piedra angular de un sistema energético libre de fósiles. Para 2050, la electricidad representará casi dos tercios de la demanda energética.


El informe advierte que las transiciones nacionales creíbles deben minimizar el uso de la captura y almacenamiento de carbono. Dado que su potencial es limitado -y gran parte de él será necesario para la extracción que ayude a reducir las temperaturas tras un sobrepaso-, el ‘cero real’ -es decir, la eliminación total del uso de combustibles fósiles- debería ser el objetivo en el sistema energético y no el ‘cero neto’.


Por otro lado, el análisis muestra que las economías avanzadas están tomando la iniciativa de reducir la demanda de combustibles fósiles de inmediato y alcanzar economías libres de combustibles fósiles para 2050.


Los países de ingresos medios y bajos siguen caminos diferentes según las circunstancias nacionales, pero todos ven cómo la demanda de combustibles fósiles alcanzará su máximo como muy tarde en 2030 y habrá una eliminación progresiva de estos combustibles en 2070.


El informe subraya que las hojas de ruta nacionales deben ir más allá de establecer fechas de eliminación progresiva y deben abordar la reforma de los subsidios a combustibles fósiles, la diversificación económica, medidas de transición justa para trabajadores y comunidades, el acceso a financiación de transición de bajo coste, la gobernanza participativa y la cooperación internacional.


Redacción · Servimedia

Fotografía · Getty Images

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