La Tierra registra más de 150 millones de hectáreas incendiadas hasta abril
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Este año se dirige a registrar nuevos fenómenos climáticos extremos -como más de 150 millones de hectáreas arrasadas por incendios forestales en el primer cuatrimestre- en un clima de debilitamiento de la lucha contra el cambio climático.
Algunos de los principales climatólogos internacionales lanzan esta advertencia cuando este año se han alcanzado máximos casi históricos de la temperatura de la superficie del mar, el hielo marino del Ártico ha caído a mínimos y han aparecido olas de calor y sequías extraordinarias, a la espera de que se desarrolle un nuevo fenómeno de El Niño con peores consecuencias durante el segundo semestre.
Según la herramienta Global Wildfire Information System (GWIS), un total de 157,53 hectáreas fueron calcinadas por incendios forestales entre enero y abril de este año, el doble que la media y un 22% más que el récord anterior (129,06 hectáreas en 2020), con una serie histórica desde 2012.
“En muchas partes del mundo la temporada de incendios aún no ha comenzado, con lo que, sumado al pronóstico de El Niño, podríamos tener un año de incendios más severos”, según Theodore Keeping, investigador del Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres (Reino Unido), en una rueda de prensa virtual con periodistas de varios países.
REGIONES
África ha registrado en lo que va de 2026 la mayor superficie quemada desde 2012, con 85 millones de hectáreas y cifras récord en Gambia, Senegal, Guinea, Mauritania, Malí, Ghana, Togo, Benín, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Camerún, Chad, República Centroafricana, Sudán y Sudán del Sur.
En Asia, se han detectado brotes masivos de incendios forestales en India, el sudeste asiático (sobre todo Laos, Myanmar y Tailandia) y el noreste de China. Ese continente suma 44 millones de hectáreas quemadas este año, casi un 40% más que el récord anterior, de 2014.
En Estados Unidos, la superficie incendiada de enero a abril casi duplica el récord anterior debido a una ola de calor en marzo -que fue más de siete veces más probable debido al cambio climático, y a la sequía extrema de comienzos de año. Y en Australia, el calor extremo y la sequía a principios de año provocaron grandes incendios también.
Keeping consideró “muy probable” que El Niño vuelva este año, como apunta la OMM. “La probabilidad de que se produzcan incendios extremos dañinos podría ser la más alta que hemos visto en la historia reciente si se desarrolla un fuerte El Niño”, indicó.
DEBILITAMIENTO
Por otro lado, la lucha contra el cambio climático afronta un debilitamiento impulsado por Donald Trump en su segunda etapa como presidente de Estados Unidos, país que salió del Acuerdo de París el pasado 27 de enero.
"En los últimos años hemos visto cómo los gobiernos se han alejado discretamente de sus compromisos climáticos. El lenguaje se ha suavizado, la ambición ha retrocedido y algunos se han comportado como si la crisis climática fuera un capítulo que cerrar o posponerlo hasta el próximo ciclo electoral”, según Jemilah Mahmood, directora ejecutiva del Sunway Centre for Planetary Health.
Mahmood añadió: "La naturaleza, por supuesto, no lee comunicados políticos. La Organización Meteorológica Mundial nos dice ahora que nuestro planeta está más desequilibrado que en cualquier otro momento de la historia observada. Más de 150 millones de hectáreas se han quemado a nivel mundial en solo los primeros meses de 2026”.
Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de ONU Cambio Climático cuando se adoptó el Acuerdo de París en 2015 y ahora directora ejecutiva de onepoint5, mostró su preocupación por “la tendencia profundamente arraigada a dar un peso excesivo a los beneficios individuales a corto plazo en detrimento del interés colectivo a largo plazo”, lo que achacó tanto a gobiernos como a empresas.
"Debemos entender que la acción climática no es un coste, sino una inversión. Ese cambio es posible a medida que la revolución en desarrollo en renovables y electrificación se muestra claramente, y que nuestra tarea es acelerarlo y escalarlo”, agregó.
Para Espinosa, las evidencias del cambio climático causado por las actividades humanas son “muy contundentes” y los dirigentes políticos de todo el mundo deberían “escucharlas”. “La pregunta de qué tiene que pasar para que evitemos lo peor es la más pertinente en este momento. Y la respuesta, de hecho, es bastante sencilla. Los países deben cumplir sus obligaciones bajo el Acuerdo de París”, apostilló.
A este respecto, Espinosa consideró “esencial” transitar de los combustibles fósiles a las energías renovables y puso como “ejemplos muy claros de éxito” China y España.
EL NIÑO
Por otra parte, los científicos advirtieron de los efectos de un nuevo episodio de El Niño a lo largo de este año, que afectará a los patrones globales de temperatura y precipitaciones.
“Si bien El Niño podría provocar condiciones muy extremas a finales de este año, no es motivo de alarma. El Niño es un fenómeno natural. Viene y se va. El cambio climático, por el contrario, empeora mientras no dejemos de quemar combustibles fósiles. Así que el cambio climático sí es motivo de alarma”, sentenció Friederike Otto, profesora de Ciencias del Clima en el Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres y cofundadora de la World Weather Attribution (WWA).
Mahmood recalcó que “el cambio climático no va a desaparecer, a menos que hagamos algo al respecto”. “La física no ha cambiado, la ciencia no ha cambiado. Solo la voluntad política ha flaqueado y estamos pagando las consecuencias con vidas humanas”, indicó, antes de destacar que cerca de 540.000 personas mueren cada año por causas relacionadas con el calor”.
Redacción · Servimedia
Fotografía · Getty Images



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